Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018

El renacer de Queralt Castellet

En el año 2015, cuando Queralt Castellet saboreaba uno de sus mejores momentos deportivos, ya como subcampeona del mundo en Kreischberg (Austria), le sobrevino una noticia fatal. “Me llaman… que Ben se ha quitado la vida. Y ahí se me para todo. El snowboarding incluido”.

Foto: Markus Berger/Red Bull

En el año 2015, cuando Queralt Castellet saboreaba uno de sus mejores momentos deportivos, ya como subcampeona del mundo en Kreischberg (Austria), le sobrevino una noticia fatal. “Me llaman… que Ben se ha quitado la vida. Y ahí se me para todo. El snowboarding incluido”.

Ben Jolly era su pareja y entrenador. “Mi compañero de vida, mi todo”, sostiene la rider catalana en el documental ‘Ride to the Roots’, producido por Red Bull.

El relato es un desahogo para Queralt Castellet, más entera y más madura después de la trágica pérdida de Ben.

En aquel momento  decidió refugiarse de nuevo con su familia en Sabadell, distanciarse de la montaña, de su tabla de snowboard. Renunció incluso a sus sueños hasta que su reencuentro con la nieve en Saas-Fee le invitó a volver a intentarlo. “A empezar de cero, esta vez de verdad”, subraya.

“Entendí que eso es lo único que tenía. La montaña, la nieve, el contacto con la naturaleza… eso es lo que me ha llevado a ser quien soy”, apostilla.

El camino hacia PyeongChang

Retomó la ilusión de mano de Benjamin Bright, hermano de la campeona olímpica Torah Bright. Fue él quien insistió en la posibilidad de trabajar juntos, convencido de que Queralt Castellet es una de las mejores del mundo en  halfpipe.

El proceso hasta llegar a PyeongChang, sin embargo, fue lento y doloroso. Aunque los últimos resultados de la catalana en el circuito de la Copa del Mundo desvelan un balance positivo. En sus dos últimas citas se colgó un oro y un bronce que la situaron entre las candidatas a las medallas en la presente edición de los Juegos Olímpicos de Invierno.

Queralt Castellet, séptima, logra su mejor resultado en unos Juegos Olímpicos

Ella fue, de hecho, una de las doce mujeres que optaron al oro en la prueba de halfpipe. El lunes accedió a la final con el quinto mejor registro.

Con 71.50 puntos en su mejor ronda -en la segunda obtuvo 45.50 al sufrir una caída-, Queralt Castellet solo se vio superada por la estadounidense Chloe Kim (95.50), la gran favorita, además de la china Liu Jiayu (87.75), la japonesa Haruna Matsumoto (84.25) y la estadounidense Maddie Mastro (83.75).

En la final completó tres rondas y su mejor registro fue de 67.75. Le valió para ser séptima y para establecer su mejor puesto en unos Juegos Olímpicos. Mantiene, en efecto, una progresión ascendente desde el vigésimo sexto lugar de Turín 2006 hasta el séptimo puesto de PyeongChang 2018. En Vancouver 2010 fue duodécima y en Sochi 2014 la undécima mejor entre las finalistas.

En Corea del Sur el oro fue para Chloe Kim, considerada a sus 17 años la niña prodigio del snowboard estadounidense. La china Liu Jiayu fue segunda y la también estadounidense Arielle Gold tercera.

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