Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018

Chloe Kim, la niña prodigio del halfpipe, se baña en oro

Chloe Kim ganó el oro olímpico de halfpipe con una mejor ronda -la tercera- de 98.25 puntos, aunque para ser primera en los Juegos de PyeongChang 2018 le bastaba con los 93.75 que obtuvo en la bajada inicial en el Phoenix Park.

Foto: Chloe Kim - Twitter

Tiene solo 17 años, pero Chloe Kim asume su favoritismo con absoluta normalidad. Ese peso recae sobre ella en cada competición a la que acude. Es la indiscutible reina del ‘halfpipe’ de snowboard y en los Juegos Olímpicos de PyeongChang lo confirmó con absoluta supremacía. Ganó el oro con una mejor ronda -la tercera- de 98.25 puntos, aunque para ser primera le bastaba con los 93.75 que obtuvo en la primera bajada en el Phoenix Park.

En la segunda falló (41.50) pero se repuso para colgarse su primer oro olímpico a lo grande, por delante de la china Liu Jiayu (89.75) y de la también estadoundiense Arielle Gold (85.75).

Ahí estuvo la emoción, ya que el oro parecía definido antes de una final en la que asimismo participaron las estadounidenses Kelly Clark y Maddie Castro, las japonesas Haruna Matsumoto y Sena Tomita, las francesas Mirabell Thovex y Sophie Rodriguez, la china Cai Xuetong, la australiana Emily Arthur y la española Queralt Castellet, quien firmó su mejor resultado en unos Juegos Olímpicos al ser séptima.

Todas ellas no pudieron más que contemplar una nueva exhibición de Chloe Kim, campeona del ‘Superpipe’ de los ‘X Games’ de Aspen (Colorado, EEUU) en 2015, 2016 y 2018.
Primeriza en unos Juegos Olímpicos, no acusó los nervios del debut. Entre ronda y ronda incluso se permitió bromear con los 860.000 seguidores que le siguen en Instagram, Twitter y Facebook.

Chloe Kim, una campeona precoz

De ascendencia surcoreana, ya que sus padres emigraron a los Estados Unidos en 1982, la niña prodigio del snowboard compitió en PyeongChang con un doble incentivo: obtener el triunfo y, también, desquitarse de la participación que le fue negada en Sochi 2014 por su juventud. Así lo ordenaba el reglamento olímpico. Con 13 años había cumplido los criterios de selección del Comité Olímpico de los Estados Unidos, pero el mínimo exigido son 15.

Con 17 se presentó en Phoenix Park después de haber batido récord a un ritmo veloz. En el Grand Prix de los Estados Unidos de 2016, en Park City, se convirtió en la primera mujer capaz de planchar el back-to-back 1080s en competición. Lo hizo en una ronda perfecta, que le valió los 100.00 puntos. En estos Juegos Olímpicos planchó ese truco también.

“Aun con el oro, no me habría ido satisfecha sin mostrar mi mejor versión”, dijo en rueda de prensa.

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